Cuando ya tienes tomada la decisión de irte a dar la vuelta al mundo, elegir el itinerario es el siguiente paso natural. Parece sencillo, pero el mundo es muy grande y siempre tendemos a querer verlo todo.

Seguro que os suenan las frases “Ya que estamos aquí cómo no vamos a ir a tal sitio”, “A saber cuando vuelvo a este lugar…” Incluso, a veces, nosotros mismos nos imponemos la obligación de ir a visitar algo que no nos interesa realmente solo porque es impensable no hacerlo estando en un determinado destino.

 

Para elegir el itinerario es importante valorar dos cosas:

  • Qué zonas/países queremos conocer, los que nos interesan de verdad y no nos queremos perder.
  • Cuánto presupuesto tenemos y cuál es el mejor modo de aprovecharlo. Esta es la clave para que el dinero nos dure. Si pasamos mucho tiempo en Asia, sabemos que podremos estar fuera más tiempo. Mientras que si estamos más en Australia, el dinero nos durará menos.

 

Existen dos formas de realizar un viaje de este tipo:

  • Comprar un billete vuelta al mundo (RTW). Elegimos los destinos por los que deseamos pasar y compramos un paquete de vuelos con orígenes y destinos ya cerrados, así como con fechas concretas ya establecidas, para conseguir un precio especialmente económico. Existen grandes alianzas aéreas especializadas en este tipo de billetes y nos pueden configurar un viaje a nuestra medida. El precio de estos billetes varía mucho según el número de paradas que hagas y los destinos que elijas. Tras mirarlos mucho, la base está en unos 2.000€ por 6 paradas, aunque cuando nosotros dibujamos nuestro itinerario ideal en las webs de estas empresas, el precio estaba más cerca de los 5.000€ por persona.
  • Comprar los vuelos por nuestra cuenta. Esta es la opción que nosotros hemos elegido por varios motivos:
    • Existen webs (Skyscanner) donde encontrar la opción más económica para volar cuando no tienes una fecha concreta. Aunque requiere trabajo y vivir con incertidumbre, se puede conseguir un viaje más personalizado por menos dinero que con un billete RTW.
    • Mayor flexibilidad y margen de improvisación. Si llevamos el billete vuelta al mundo ya sabemos dónde vamos a ir antes de salir. De este modo podemos improvisar según nos vaya apeteciendo. Es decir, si llegamos a un sitio y nos apetece quedarnos más, podremos hacerlo. Si, por el contrario, un lugar no nos gusta demasiado, tenemos la capacidad de movernos cuando queramos.

 

Nuestro itinerario

Llevamos los billetes de avión de los tres primeros destinos. A partir de Nepal, vamos a improvisar por lo que el itinerario puede cambiar:

 

    1. Moscú (5 días)
      Pasar por Rusia no entraba en nuestros planes. De hecho, habíamos decidido empezar por la India. Al buscar los vuelos nos dimos cuenta de que los más baratos hacían escala en Moscú. Resulta que el precio en billetes de avión era el mismo si cogíamos un vuelo a Moscú y luego otro a Nueva Delhi y esto nos permitía pasar unos días en la capital rusa.
    2. India (8 días)
      Viajamos de Moscú a Nueva Delhi y vamos a recorrer el triángulo dorado (Delhi – Agra – Jaipur – Pushkar – Delhi). Hemos contratado un coche con conductor (que no un guía) para que nos lleve a hacer este recorrido. Nosotros elegimos lo que queremos visitar cada día, los hoteles donde nos vamos a alojar, etc.
      No hemos estado nunca pero sabemos que la India es un país que suscita sentimientos contrapuestos, uno de esos rincones del mundo que ejerce una potente fascinación sobre los viajeros pero que, a su vez, despierta numerosos recelos. Tal vez el miedo al contraste, ha hecho que llevemos totalmente organizado nuestro paso por la India. Pese a que solo vamos a pasar una semana, creo que es un país que exige una preparación mental previa. 
    3. Nepal (indefinido)
      Volamos desde nueva Delhi a Katmandú. Llevamos reservado el alojamiento para los primeras noches en el barrio de Thamel. Según nos han comentado, es un barrio bullicioso y lleno de vida donde se suelen encontrar viajeros de todo el mundo. Será nuestra toma de contacto con Nepal y aprovecharemos el tiempo que pasemos aquí para organizar un trekking. Tenemos claro que nuestro paso por Nepal es con este propósito pero aún no sabemos qué trekking hacer. Al parecer, en Thamel hay muchas agencias que ofrecen guías/porters para realizar todo tipo de trekkings.
       
    4. Sudeste asiático (Vietnam,Camboya, Myanmar, Filipinas, Tailandia…): sin destinos cerrados. En función de los vuelos y lo que nos vaya surgiendo.
    5. Australia 
    6. Nueva Zelanda
    7. Polinesia Francesa 
    8. Sudamérica

 

¿Cómo lo elegimos?

Desde el principio nosotros teníamos claro que queríamos viajar por el sudeste asiático por varios motivos: es lo suficientemente seguro para ir de mochileros, es barato, es fácil moverse de un país a otro, nos encantan las playas paradisíacas, los deportes de agua, la naturaleza y si vamos en la época correcta el clima también nos acompaña. Además, ninguno de los dos lo conocemos.

En mi caso, hace años que tengo en mente hacer un viaje por Vietnam. Conozco mucha gente que ha ido y me muero de envidia cada vez que alguien me lo cuenta. Desde hace unos 6 años, me he hartado a buscar información, mirar vuelos, recorridos, etc. Pero nunca hasta ahora había encontrado el momento oportuno. Es una espinita que me tengo que quitar.

Pero, antes de meternos en el sudeste asiático, ¿Hay algo antes que no nos queramos perder? Siempre he pensado que al menos una vez en mi vida tengo que ir a la India. Quiero vivir de cerca ese choque cultural del que tanto hablan los que la han visitado. Somos conscientes de que va a haber momentos muy desagradables y lo vamos a pasar mal viendo personas en la calle pero, tras mucho meditarlo, creemos que es un baño de realidad necesario. Hablando este tema con Iñigo, me dijo: “El hecho de que yo no vea la pobreza, no va a hacer que no exista”

Por otro lado, estando ya en la India, ¿Cómo no vamos a ir después a Nepal? A los dos nos gusta mucho la montaña y hacer un trekking en Nepal es una experiencia dura pero que vamos a disfrutar muchísimo. Además, he seguido mucho las aventuras de mi primo Aitor en el Everest y esto ha despertado mis ganas de vivir esta parte del mundo. No pensamos subir al Everest (Mamá, ¡Tranquila!) pero hacer un trekking en Nepal es algo así como hacer surf en Australia, bailar samba en Brasil o aprender a hacer pizza en Italia.

Os dejo el trailer de la peli de la expedición en la que participó mi primo el año pasado a ver si os pasa lo mismo que a mi:

 

También, nos apetece mucho ir a Australia y a Nueva Zelanda. Íñigo estuvo con su familia hace unos años y tiene recuerdos increíbles de ambos países.  En ese mismo viaje estuvieron en la isla de Moorea en la Polinesia Francesa. Tras ver sus fotos y escuchar sus historias, tengo claro que es la auténtica definición del paraíso. Por lo que, si el presupuesto nos lo permite, nos encantaría parar por alguna de estas islas también.

    Iñigo en Polinesia hace unos 6 años

 

Y, si el dinero nos lo sigue permitiendo (Como veis, somos optimistas), nos encantaría llegar a Chile y de ahí a Argentina. Pero, como he explicado, esto está muy en el aire. ¡Tendréis que seguir leyéndonos!

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1 comentario

  1. Que envidia dais. Siempre se dice lo mismo pero est vez es de ….. corazón
    Menos lo de trekking lo demás os lo. O pro sobre todo lo de Australia y el Pacífico Sur.
    Disfrutarlo y si os quedáis sin dinero podéis pedírselo a Manuel Moreno manuel.moreno@getinge.com
    Un saludo y pasarlo bien
    Espero vuestro próximos sitios

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